El Foro de Alcaldes/as del Pacto en América Latina avanza en una agenda regional para ampliar el financiamiento climático a las ciudades
La reunión virtual del 9 de junio reunió a los 16 municipios miembros de 8 países, contó con la participación especial de Anne Hidalgo y consolidó una hoja de ruta para 2026 con foco en proyectos financiables, cooperación regional e incidencia internacional.
Las ciudades latinoamericanas quieren dejar de ser simples ejecutoras locales de compromisos definidos en otros niveles. Quieren estar en la mesa desde la formulación, con voz, recursos y reconocimiento. Ese fue el mensaje central de la reunión virtual del Foro de Alcaldes/as del Pacto Global de Alcaldes/as por el Clima y la Energía (GCoM) en América Latina, celebrada el 9 de junio, que marcó un momento de madurez política y técnica de la alianza en la región.
El encuentro reunió a los 16 municipios miembros de 8 países de América Latina, contó con la participación especial de Anne Hidalgo, ex-alcaldesa de París y Embajadora Global del GCoM, y consolidó una hoja de ruta para 2026 estructurada en tres ejes centrales: ampliar el acceso al financiamiento climático, construir una cartera de proyectos municipales financiables y fortalecer la incidencia internacional de las ciudades latinoamericanas.
La reunión también dialogó con la nueva fase estratégica del GCoM en América Latina. En 2026, la alianza inicia un nuevo ciclo de financiamiento, alineado al Plan Estratégico Global 2026-2028, con el objetivo de profundizar el apoyo a la implementación de la acción climática local, fortalecer la apropiación regional del GCoM en América Latina y en el Sur Global, y ampliar la visibilidad del décimo aniversario de la alianza.
Gobernar desde la calle, no desde la negociación
En la apertura, el presidente del Foro, Claudio Castro, alcalde de Renca, Chile, puso en palabras una preocupación compartida por muchos gobiernos locales: la distancia entre los compromisos climáticos asumidos en el plano internacional y las condiciones reales de implementación en los territorios. “Durante demasiado tiempo, las ciudades estuvimos fuera de la mesa donde se deciden los compromisos que luego debemos implementar”, afirmó.
Castro también fue directo al señalar una de las principales paradojas de la descentralización climática. Para el presidente del Foro, los gobiernos locales tienen una legitimidad particular porque enfrentan los impactos climáticos en la vida cotidiana de las personas. “No gobernamos desde las alturas de una negociación. Gobernamos desde la calle. Y eso nos da una responsabilidad distinta, y también una legitimidad distinta”, señaló.
En esa línea, destacó su selección como uno de los 12 líderes subnacionales del mundo para integrar el Consejo Asesor de CHAMP, la Coalición para Asociaciones Multinivel. Para Castro, el reconocimiento tiene un significado político más amplio. “Si el sistema multilateral tuvo que crear una coalición específica para integrar a los gobiernos subnacionales, es porque reconoció que sin ciudades, los compromisos nacionales no se cumplen”, afirmó.
El alcalde también llevó a la mesa de diálogo la Ley Marco de Cambio Climático de Chile, promulgada en 2022, como una experiencia con potencial de inspirar a otros países de la región. La legislación establece que los 345 municipios del país deben elaborar planes de acción climática comunal alineados con la NDC nacional, no como una invitación voluntaria, sino como un mandato legal con plazos, auditorías y consecuencias.
“Esa arquitectura es exportable. Y el GCoM tiene un papel activo y estratégico que jugar: acompañar a los países de América Latina en el diseño de marcos normativos que integren a las ciudades como actores vinculantes de los compromisos climáticos nacionales”, defendió.
Anne Hidalgo: financiamiento, garantías y el papel global de los alcaldes
La Embajadora Global del GCoM fue categórica al reforzar el papel de las ciudades en la implementación de la agenda climática. “Donde se desarrolla, donde se hace y donde se actúa es en las ciudades y en los gobiernos locales”, afirmó.
Para Hidalgo, la relación entre gobiernos locales, gobiernos nacionales e instituciones internacionales es una condición estructural para que los compromisos climáticos se traduzcan en acción real. En su intervención, insistió en dos puntos que fueron transversales a toda la reunión: el acceso directo al financiamiento climático para los gobiernos locales y la necesidad de garantías que viabilicen ese acceso.
La ex-alcaldesa de París citó el modelo de financiamiento subnacional de CAF como una referencia con potencial de replicación en otras regiones, incluyendo África, y dejó un desafío claro para la comunicación del Foro. “Hay que hablar del costo de la inacción climática y los beneficios de la acción, con datos, imágenes y financiamiento”, señaló.
Hidalgo también anticipó su participación en próximos eventos en América Latina. Su intervención señaló el protagonismo creciente de la región en la agenda climática global y su interés en acompañar de cerca el trabajo del Foro.
Proyectos concretos: transformar ambición en financiamiento
La reunión avanzó sobre dos prioridades centrales del plan de trabajo 2026. La primera es la asistencia técnica especializada que los 16 municipios del Foro están recibiendo en áreas priorizadas para la región: adaptación, residuos y movilidad. Después del primer taller virtual, realizado en mayo, los equipos municipales avanzan en la elaboración de notas conceptuales para estructurar proyectos con mayor potencial de financiamiento.
Este proceso forma parte de una de las principales líneas de acción de la estrategia regional del GCoM: ofrecer apoyo técnico y fortalecer capacidades para la planificación y la implementación de la acción climática local. La metodología prevé un recorrido progresivo, desde la identificación del desafío climático y las capacidades municipales hasta la definición de soluciones, el diseño de una hoja de ruta de financiamiento y la revisión de notas conceptuales.
El segundo encuentro técnico está previsto para el 25 de junio, con una meta clara: construir una cartera de 16 proyectos, uno por ciudad, listos para ser presentados a instituciones financieras y actores privados antes de noviembre. Castro subrayó la importancia de este proceso. “No alcanza con querer hacer algo en adaptación. Hay que definir el problema, el alcance y la ruta de financiamiento. Esa disciplina es exactamente lo que los fondos climáticos exigen”, afirmó.
La segunda prioridad es la alianza estratégica con CAF, que incluye articulación con la red de BiodiverCiudades, proyectos orientados al Fondo de Adaptación, agendas de capacitación y otras actividades conjuntas. El objetivo es acortar el camino entre los fondos internacionales y los proyectos locales, generando un modelo que también pueda servir de referencia para otras regiones del Sur Global.
Voces de la región: cooperación Sur-Sur y energía solar en agenda
Durante la ronda de intervenciones, el encuentro evidenció tanto la diversidad de contextos como la convergencia de demandas entre las ciudades del Foro. La alcaldesa de Belén, Costa Rica, Zeneida Chaves, destacó la biodiversidad como eje central de su agenda climática. La alcaldesa de San Isidro, Perú, Nancy Vizurraga, profundizó la discusión sobre financiamiento específico para municipios. La vicealcaldesa de Salvador, Brasil, Ana Paula Matos, defendió la ampliación de la cooperación entre ciudades. “Una ciudad puede ayudar a otra en mentoría, compartiendo aquello en lo que es más fuerte”, afirmó.
La intendenta de General Pico, Argentina, Fernanda Alonso, nueva integrante del Foro, marcó el tono de su llegada al espacio regional. “Pretendemos aprender, aportar y construir”, señaló.
Los proyectos de energía solar también tuvieron un lugar destacado en el debate, con experiencias presentadas por representantes de Ambato, Ecuador; General Pico, Argentina; y Salvador, Brasil. Representantes de Costa Rica señalaron, además, barreras regulatorias que aún limitan la generación local de energía limpia. El alcalde de Oreamuno, Costa Rica, Erick Jiménez, sintetizó el sentido de urgencia que atravesó la reunión: “El reloj corre. Hay que mostrar lo que estamos haciendo ahora”.
Campaña de octubre: impacto, no intención
El bloque de comunicación definió las líneas orientadoras para la campaña conjunta del Foro, prevista para la semana del 24 al 31 de octubre, en el marco del Día Internacional de Acción Climática y del Día Mundial de las Ciudades. Castro propuso que el eje temático sea el financiamiento climático para ciudades, con foco en soluciones basadas en la naturaleza y gestión sostenible del agua, en articulación directa con el trabajo de asistencia técnica en marcha.
El debate convergió en torno a un principio: la comunicación debe mostrar impacto, no solo intención. Eso significa partir de resultados concretos, como reducción de emisiones, ahorro de agua, generación de energía renovable y aumento de la resiliencia urbana, además de involucrar a los vecinos como protagonistas de la acción climática local.
La propuesta de trabajar con la noción de “reloj climático” ganó fuerza como forma de traducir la agenda técnica para la ciudadanía. Así, se sugirió un formato mínimo común preparado por la Secretaría, que cada ciudad pueda adaptar a su territorio, multiplicando el alcance de la campaña sin depender de un único comunicado regional.
Una agenda regional para fortalecer la acción climática local
La reunión reafirmó el papel del Foro de Alcaldes/as como espacio de liderazgo, gobernanza e incidencia política del GCoM en América Latina. En la estrategia regional para 2026, el Foro aparece como una de las principales plataformas para consolidar ciudades emblemáticas, ampliar la voz de los gobiernos locales y articular la acción climática urbana con las agendas nacionales e internacionales.
Además del apoyo técnico a proyectos financiables, el plan regional contempla acciones de reporte y reconocimiento de avances, comunicación de medallas del GCoM, fortalecimiento de capacidades, colaboración con socios regionales y articulación con iniciativas como el Programa Mutirão de Brasil, con potencial para replicar aprendizajes sobre datos, presupuesto climático, enfoque amazónico, coordinación multinivel y enfoques temáticos en ciudades de América Latina.
Al final del encuentro, quedó claro que la agenda del Foro para 2026 no se limita a hablar de ambición climática. El objetivo es convertir esa ambición en proyectos, recursos, cooperación y resultados visibles para la ciudadanía. En un contexto de urgencia climática, las ciudades latinoamericanas buscan ocupar el lugar que les corresponde: no solo implementar compromisos, sino participar en su diseño, financiamiento y ejecución.






