Taller de gestión de residuos y mercados de carbono aborda oportunidades para acelerar la acción climática local
Realizado el 23 de julio, el encuentro reunió a ciudades del Foro de Alcaldes/as para discutir cómo transformar la gestión de residuos en una oportunidad de financiamiento climático, generación de energía e impacto social
El Pacto Global de Alcaldes/as por el Clima y la Energía en América Latina (GCoM) realizó, el 23 de julio, el taller «Gestión de residuos: financiamiento de proyectos municipales de residuos sólidos a través de mercados de carbono», en el marco del proceso de asistencia técnica dirigido a las ciudades del Foro de Alcaldes/as.
El encuentro reunió a representantes de ciudades del Foro, especialistas del GCoM y referentes técnicos para discutir cómo los municipios pueden transformar la gestión de residuos sólidos en una oportunidad concreta de acción climática, financiamiento e innovación urbana.
La agenda contó con la participación de Guillermo Piñones, asesor en financiamiento climático que coordina la asistencia técnica del GCoM América Latina; Cristian Mosella, cofundador de Energy Lab y especialista en mercados de carbono; y Helga Johana Camacho, subdirectora de Disposición Final de la UAESP, de la Alcaldía Mayor de Bogotá, quien presentó la experiencia del relleno sanitario Doña Juana.
A lo largo del taller, los participantes abordaron el potencial de los instrumentos de fijación de precio al carbono, la generación de energía a partir del biogás, la reducción de emisiones de metano, los estándares de carbono, los sistemas de monitoreo y los mecanismos para convertir proyectos de residuos en iniciativas financieramente viables para las ciudades.
Residuos como activo climático y financiero
El sector de residuos sólidos representa una de las principales oportunidades para que las ciudades latinoamericanas avancen en sus metas climáticas. La descomposición de residuos orgánicos en rellenos sanitarios genera metano, un gas de efecto invernadero con alto potencial de calentamiento en el corto plazo.
Durante su intervención, Cristian Mosella explicó la relevancia de actuar sobre estas emisiones y destacó las oportunidades que tienen los proyectos municipales de residuos para generar impacto.
«La gestión de residuos es fundamental e incorporar esta mirada desde los municipios aborda una oportunidad que está sobre la mesa. El metano es el ‘freno de emergencia’ para el aumento de la temperatura; una tonelada de metano evitada equivale a hasta 80 toneladas de CO2 en el corto plazo», afirmó Mosella.
El especialista también destacó la importancia de que los proyectos estén alineados, desde su fase inicial, con los estándares vinculados a los mercados de carbono. Según explicó, existen diferentes estándares aceptados, por lo que los municipios deben verificar desde el comienzo cuál es el más adecuado para cada tipo de iniciativa.
Además, señaló que un buen sistema de monitoreo es esencial para garantizar la credibilidad de los resultados, medir reducciones de emisiones y viabilizar el acceso a los instrumentos de fijación de precio al carbono.
La experiencia de Bogotá con el relleno sanitario Doña Juana
El caso presentado durante el taller fue el proyecto de biogás del relleno sanitario Doña Juana, en Bogotá. La experiencia fue compartida por Helga Johana Camacho, quien detalló cómo la iniciativa contribuyó al cumplimiento de las metas climáticas de la capital colombiana.
Durante la presentación se explicó que el proyecto data del año 2007, vinculado a un contrato de concesión, y forma parte de los esfuerzos de Bogotá para fortalecer la gestión de residuos, reducir riesgos ambientales y avanzar en sus compromisos climáticos.
«Nuestro proyecto en el relleno sanitario Doña Juana permitió que el distrito capital de Bogotá cumpliera el 100% de su meta en el Plan de Acción Climática. Hoy superamos esa meta en 108%, contribuyendo con el 42% de la meta nacional de Colombia», afirmó Camacho.
Además del impacto climático, el proyecto también genera beneficios energéticos y sociales. A partir del aprovechamiento del biogás producido en el relleno, Bogotá avanzó hacia la generación de electricidad, fortaleciendo una fuente de ingreso más estable para el proyecto.
Créditos de carbono con impacto social
La experiencia de Bogotá también mostró cómo los recursos generados por la venta de créditos de carbono pueden destinarse a acciones sociales en comunidades cercanas a los rellenos sanitarios. En el caso de Doña Juana, los ingresos apoyan iniciativas dirigidas a Los Mochuelos, comunidad vecina al relleno.
«Financiamos toda nuestra gestión social con los recursos de la venta de créditos de carbono. Ese dinero tiene destinación específica para la comunidad de Los Mochuelos, vecina al relleno, transformando un desafío ambiental en beneficio social directo», señaló Camacho.
El caso refuerza que los proyectos de residuos sólidos pueden ir más allá de la mitigación climática. Cuando están bien estructurados, pueden contribuir a la mejora de la calidad de vida, la generación de empleo, la compensación territorial y el fortalecimiento de la relación con las comunidades.
Mercados de carbono y viabilidad municipal
A lo largo del taller, los participantes destacaron que los mercados de carbono pueden ser instrumentos estratégicos para apoyar a los gobiernos locales en la implementación de proyectos climáticos. Sin embargo, para acceder a estas oportunidades, los municipios necesitan estructurar proyectos con datos consistentes, metodologías adecuadas, gobernanza clara y capacidad de monitoreo.
La conversación reforzó que la gestión de residuos no debe verse solo como un costo operativo para las ciudades. Con planificación, asistencia técnica y acceso a instrumentos financieros adecuados, puede convertirse en una agenda de mitigación climática, transición energética, generación de valor local e innovación municipal.






